Traducción de delectación in English:

delectación

delight, n.

nombre femenino

literario

  • 1

    delight
    delectation formal
    • Se siente la inconfesable delectación y no el desafío de escandalizar al burgués.
    • Luego la delectación tiene lugar en el tiempo.
    • Luego no toda tristeza es contraria a toda delectación.
    • Es el hombre que pulió su voluntad con delectación de artista.
    • En tal volumen ha reunido una colección de trabajos literarios que se leen con delectación.
    • Pero son muchos más los que buscan las delectaciones sensibles que las espirituales inteligibles.
    • La delectación es causada por la visión misma de Dios.
    • Luego la delectación morosa no está en la razón.
    • Si la delectación perfecciona la operación, la perfecciona o como fin, o como forma, o como agente.
    • Juntaba también a sus delectaciones de artista profundos arrobamientos místicos.
    • Es preciso moderar y refrenar las delectaciones corporales a causa de su vehemencia.
    • Y tales movimientos son el deseo y la esperanza, la delectación y la tristeza, y otras cosas similares.
    • Uno, de manera que la contemplación sea causa y no objeto de la delectación.
    • Pero la delectación no se da sino respecto del bien amado.
    • Sólo un mal deseo es pecado cuando hay delectación y entretenimiento en él.
    • Y por eso el exceso en la comida o en cualquier delectación corporal produce hastío.
    • Luego no hay delectación sino en el apetito sensitivo.
    • Luego, consiguientemente, tampoco el consentimiento en la delectación.
    • Además, la fruición comporta cierta delectación.
    • Aunque las críticas de los rusos destilan rencor, intuyo cierta delectación por saberse protagonistas de una superproducción como esta.
    • Luego también la delectación y la tristeza.
    • Por consiguiente, no hay delectación alguna no natural.
    • Sus versos son fuente de la delectación estética.
    • Al igual que la anterior se orinó sobre mi cabeza y, como antes sentí enorme delectación en reconocerme tan depravada.
    • Luego el consentimiento en la delectación no es pecado mortal.
    • Pero en el concupiscente se produce delectación cuando llega a lo último.
    • Y ahí se está cebando con verdadera delectación.
    • El maestro sentía una verdadera delectación en hacerle conocer las cosas y costumbres del país.
    • Objeciones por las que parece que las delectaciones corporales y sensibles son mayores que las delectaciones espirituales inteligibles.
    • Luego la delectación no perfecciona, sino que debilita la operación humana.
    • Luego la delectación no perfecciona la operación.
    • Pero las delectaciones impiden la ira, como dice II Rhetoric.
    • Hogar & regalos” despierta en los sentidos una absoluta delectación.
    • Y de esta manera, una delectación puede ser contraria a otra.
    • Pero lo mejor de todo era que Chepo estaba ya chupando con verdadera ansia, con verdadera delectación.
    • Ya me suscribí y he leído con delectación algunos de sus maravillosos artículos.
    • Luego la tristeza se opone a la delectación de la contemplación.
    • Pero las cosas deleitables recordadas son causa de delectación.
    • Luego no es lo mismo el gozo que la delectación.
    • Objeciones por las que parece que toda tristeza es contraria a toda delectación.
    • Refutar e increpar pueden ser causa de delectación de dos modos.
    • Luego si la concupiscencia fuese infinita se seguiría que nunca se produciría delectación.
    • Por eso también la mayoría desea las delectaciones sensibles.
    • La delectación es producida por el bien, que se dice de un solo modo.
    • Pero no toda delectación o tristeza es de esta clase.
    • Luego la operación no es la causa propia de la delectación.
    • Y a esta tristeza se pone remedio con las delectaciones contrarias.
    • También el amor y la concupiscencia causan delectación.
    • Luego el movimiento no es causa de la delectación.
    • De ahí que, bajo este aspecto, las delectaciones del tacto sean mayores, como más próximas al fin.
    • Algunos dijeron que el consentimiento en la delectación no es pecado mortal, sino sólo venial.
    • Luego la ira no causa delectación.
    • Luego ninguna delectación puede ser lo mejor de todo.
    • Pero el objeto de la delectación es el bien.
    • Objeciones por las que parece que las delectaciones del tacto no son mayores que las de los otros sentidos.
    • Y así habrá una tristeza contraria a la delectación de la contemplación.
    • El bien de refrenar las pasiones se encuentra principalmente en las pasiones que son más difíciles de reprimir, que son las delectaciones del tacto.
    • No hay tiempo para ocupar en delectaciones espirituales serias.
    • Luego la delectación no impide el uso de la razón.
    • Yo leía con la delectación indiscriminada de una adicta y de una conversa.
    • El grupo de artistas es recibido con gran delectación por los centinelas.
    • Luego puede haber una tristeza contraria a la delectación de la contemplación.
    • Luego la delectación puede darse en el apetito intelectivo.
    • Pero ciertas delectaciones se impiden entre sí, como dice X Ethic.
    • Es propio de la templanza el refrenar las delectaciones sensibles.
    • Y conforme a esto es evidente que la delectación tiene mayor amplitud que el gozo.
    • Pero las delectaciones corporales impiden el uso de la razón por tres motivos.
    • Luego el pecado de la delectación morosa está en la razón.
    • Luego la delectación morosa no pertenece a la razón.
    • A comienzos del 83 Lucio había publicado una nota sobre Felisberto Hernández en Clarín, que yo leí con especial delectación.
    • Luego el dolor no es contrario a la delectación.
    • Él describe “una voluntad que he pulido con delectación de artista que sustentará a algunas piernas temblorosas y algunas piernas cansadas.
    • Así como el objeto de la delectación es el bien, así el objeto de la tristeza es el mal.
    • Luego la delectación no es efecto de la ira.
    • Pero si el bien conseguido está sujeto a cambio, la delectación tendrá lugar accidentalmente en el tiempo.
    • Pero no es necesario reprimir las delectaciones espirituales.