Translation of alhóndiga in English:

alhóndiga

corn exchange, n.

feminine noun

  • 1

    corn exchange
    • El mensaje que dejó esta obra es que aún faltan muchas alhóndigas por incendiar para acabar con los problemas que afectan a nuestro país y sacarlo adelante.
    • Esta antigua alhóndiga árabe data del s.
    • Antigua alhóndiga (actual Ayuntamiento).
    • El Pípila ... ¡Aún hay otras alhóndigas por incendiar!
    • La dicha alhóndiga tenía el objetivo de asegurar y controlar el abasto de alimentos a la población.
    • Lo anterior motivó la construcción de una nueva alhóndiga en un lugar seguro y seco.
    • El 28 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo ordenó incendiar la puerta de la alhóndiga como única forma de entrar.
    • Colocadas en jaulas de hierro, fueron colgadas en las cuatro esquinas de la alhóndiga de Granaditas durante diez años.
    • Las cabezas de estos cuatro personajes fueron colgadas en las cuatro esquinas de la alhóndiga de Granaditas.
    • Sus restos se guardan en la Catedral, tras una excavación que se hizo en la antigua alhóndiga ceutí.
    • Su destino, según el testamento, debía ser el establecimiento de una alhóndiga concejil.
    • La venta se realizaba en las alhóndigas.
    • De tal manera, las alhóndigas fueron espacios públicos diseñados, promovidos y financiados por los cabildos para almacenar los cereales.
    • La cabeza es mandada a Guanajuato donde se cuelga en una de las cuatro esquinas de la alhóndiga.
    • En los zocos también había alhóndigas, centros que servían para almacenar mercancías, así como para alojar a los comerciantes que venían de fuera.
    • La Patria necesita tu valor, ¿te atreves a quemar la puerta de la alhóndiga?”.
    • Veamos ... ¿Acaso Hidalgo no participó en la toma de la alhóndiga de Granaditas?
    • Líderes multimillonarios, obreros pobres; todavía hay muchas alhóndigas por incendiar.
    • La mayor parte de los españoles que se refugiaban en la alhóndiga murieron; para el final del día cientos de cadáveres fueron enterrados.
    • Algunos empresarios alquilan sus alhóndigas a 15.000 pesetas por barba.
    • Todos los productos destinados al consumo de la villa debían pasar primero por la alhóndiga, donde se registraban y se cobraba el impuesto correspondiente.