Translation of vendetta in English:

vendetta

vendetta, n.

Pronunciation /benˈdeta/

feminine noun

  • 1

    vendetta
    • Fue una especie de vendetta de los liderazgos basados en la emotividad contra el periodismo de la razón.
    • Están conviviendo desde el viernes y hasta ahora no se ha producido ningún tipo de vendetta interna.
    • Desde luego, ello no significa que se involucre a Hernández, Zedillo y Calderón en las vendettas del narcotráfico.
    • Las ` vendettas ´ familiares son como un culebrón y su ex mujer no le perdona.
    • Es su particular vendetta hacia los hermanos Donatella y Santo Versace.
    • Una suerte de vendetta de lo más granado del capitalismo vernáculo después de la paliza electoral más contundente de la historia reciente.
    • Los nuestros no usan el periodismo para sus vendettas personales.
    • No hubo vendetta en Molina de Segura.
    • Para evitar testigos incómodos y llevar a cabo una particular vendetta contra Jorge Zúñiga, la policía militarizada decidió nuevamente detenerlo violentamente.
    • En Puebla, estimado lector, no existe delincuencia, no hay vendettas del narcotráfico ni existen problemas de inseguridad.
    • En el caso de los bonos, la venta fue pura “vendetta”.
    • Es una verdadera vendetta de la ultra derecha ya que están desvinculando como ellos eufemísticamente llaman a la cesantía.
    • Sólo se entiende el tema como una vendetta personal.
    • Aclaró que no utilizará este caso como vendetta política ni verá siglas partidarias.
    • Dijo que la mayoría de casos obedecen a vendettas de mafia, ajustes de cuentas y enfrentamientos entre criminales.
    • Pero no, ni hubo vendetta ni manita de ida vuelta.
    • Juran vendettas para después de octubre, claro que sujetas a los números finales.
    • Mucho más productivo que su vendetta personal contra AGEL.
    • Que las víctimas tenían antecedentes, que estaban vinculadas a las drogas y habían sido víctimas de una vendetta ... Nada se demostró.
    • En Italia iba a ser víctima de una vendetta 8 corsa.
    • No hay buena ley, por otra parte, que sostenga una vendetta.
    • Kōji tiene la vendetta de su abuelo metida en las venas, y es bastante orgulloso y machista.
    • De momento, Gallardón va a tener cumplida vendetta interna.
    • De hecho, Menem se considera víctima de una vendetta política.
    • Ahí es cuando se desata esta especie de vendetta obsesiva.
    • Reemprendió una guerra que perdió escandalosamente en aquella década, mediante una suerte de vendetta judicial contra los restos insepultos de las FFAA.
    • Cada uno tiene su particular vendetta política dentro de poco, y hacerse la foto junto a Zapatero es garantía para que los votos huyan.
    • Atribuyen el hecho a vendettas del narcotráfico.
    • Que sigan en sus cargos, así podremos ver la vendetta de estos mafiosos de cuello y corbata al final de esta oscura noche para Chile.
    • P. ¿Hizo todo esto por una especie de vendetta hacia su familia?
    • Usar la palabra vendetta podría ser muy dura, pero las heridas siempre quedan.
    • Entonces, cuando supe que la historia de vendetta del detective Payne iba a ser llevada al cien, no pude menos rememorar el fiasco de Doom.
    • No hubo vendetta, no hizo falta.
    • Las alianzas y vendettas resultantes pueden tardar siglos en resolverse.
    • La vendetta contra el Ejército y sus integrantes debe parar ahora.
    • Y vendetta tiene razón, faltan leyes que protejan a la libertad de expresión de estas jugadas sucias.
    • No venimos a cortar la cabeza a nadie ni a hacer una vendetta, pero tampoco vamos a usar el Estado para hacer un aparato político”.
    • Si ya EPN desde ahorita hace vendettas de los energéticos del pueblo, que no venderá de los mexicanos si es que llega a la Presidencia.
    • Por tanto, en la mente del vestuario cajista existe ánimo de vendetta.
    • La historia de la vendetta reduce a Talara en mantenerse sólo con su refinería.
    • En esto no puede ver un ánimo de vendetta ni mucho menos (otra cosa).
    • Que lo hayan metido en lo que más parece una vendetta política.
    • Más molestos que los agravios o las vendettas pueden ser los lloricas.
    • Por ello, El Sardinero recibirá a los azulones con ánimo de vendetta.